Diario

Crónicas de una peregrinación culinaria

Paradigmas. Una lección de negocios en Rishikesh

El 6 de Marzo de 2019 aterricé en Rishikesh, un pueblo al norte de la India. Diez días después, empezaba un curso de yoga. Tuve entonces tiempo libre para ir a conocer el pueblo en modo “Camara Lenta” y de paso enterarme que Mooji, un líder espiritual que sigue la filosofía de no dualidad (Vedanta Advaita) estaba en el pueblo ofreciendo “Satsang”. Satsang es una reunión de personas acompañada de un líder espiritual, para escuchar enseñanzas del líder y discutir temas que principalmente se centran en conocerse a sí mismo. 

Satsang con Mooji

Satsang con Mooji

No quiero entrar en descripciones y definiciones de esta filosofía, ya que hasta ahora empecé a leer de ella y la encuentro compleja. También porque considero que las filosofías, así como las religiones se deben practicar por años, para poder muy superficialmente entender sus principios y dar opiniones.  Lo que si quiero compartir es un mensaje de Mooji que encontré muy apropiado para este momento.

Por 22 años he estado trabajando como consultora, sin parar. En algunos momentos completamente como un robot. Levantarme y empezar una rutina en un trabajo, observando desde afuera como los días vienen y van. En los momentos que lograba desconectarme y observarme, me veía como en la parte externa de un huracán, dando vueltas a toda velocidad. El ritmo de las grandes ciudades oculta la realidad, en la que no existe el tiempo ni el espacio. Sin embargo, no es fácil salir cuando se está en el huracán. Similar a lanzarse de un carro que va a 100 kilómetros por hora, después del salto se siente que algo lo empuja y el cuerpo continúa dando vueltas en el suelo hasta que finalmente se detiene por completo. Lo mismo ocurrió después de renunciar a mi trabajo, mi mente siguió a toda velocidad y el cuerpo quería continuar con la misma rutina. Mooji entonces mencionó que cuando empezamos a meditar (aquí me refiero a la práctica de observar los pensamientos, preguntarse de donde vienen, observar como desaparecen y sentir ese momento de no mente y espacio cuando ello ocurre) mas seguido, la mente no se calma al instante, ya que ocurre lo mismo que cuando se apaga un ventilador. El ventilador no se detiene de inmediato sino que continúa dando vueltas hasta que finalmente para. Eso me sucedió durante el primer mes en Rishikesh. La metáfora del ventilador era la teoría, que lentamente la viví con la práctica durante las siguientes semanas.

Muchas personas habían llegado al pueblo, con el único propósito de asistir a los Satsang de Mooji. Cuando me enteré de su presencia, me animé a ir, sin saber nada de él. Este año alrededor de 2000 personas se reunieron cada día durante un mes. Hacia las 8 de la mañana del 7 de Marzo, me dirigí al ashram y empecé a hacer la fila para entrar. La persona de adelante en la fila, era una mujer Escocesa, Pauline, con quien tuvimos una empatía inmediata. Hablamos en la fila por un buen rato hasta que nos invitaron al silencio, en preparación a la meditación preliminar al Satsang.

Cuando salimos nos despedimos y no intercambiamos datos. Yo me entretuve tomando jugo de granada en la calle. Esta fruta tiene un significado especial, porque fue una de las medicinas naturales que use en el 2018 en un proceso de sanación de pólipos en el útero, que me evitaron una cirugía complicada. Esa fruta con su cantidad de semillas, es símbolo de fertilidad y abundancia.

Dos horas después, estaba atravesando uno de los dos puentes más transitados en el pueblo y de nuevo Pauline estaba al frente mío. Con este reencuentro, ya empezamos a hablar de la vida y de nuestro proceso individual para conocernos a sí mismas. Después de unas horas, le pregunté que si conocía un restaurante saludable y me llevó entonces a “Ayurvedic Café”. Lo primero que me sorprendió fue que el restaurante no estaba en la zona turística, ni en la zona comercial. Un lugar muy sencillo, que es conocido solo por recomendación. Con una cocina semi abierta, Raj prepara los platos al momento del pedido. Nada está congelado, ni previamente preparado. Desde el corte de los ingredientes a la cocción es hecho al instante y la forma en que cocina es en total silencio concentrado en su labor. Hacía mucho tiempo no veía alguien con tanta pasión y al mismo tiempo manteniendo un estado de completa presencia. Entendí que pasión y presencia dependen una de la otra para hacer las cosas bien. La comida por supuesto, estaba llena de vida y muy natural. 

Lakshman Jhula Bridge, Rishikesh - India

Lakshman Jhula Bridge, Rishikesh - India

Las dos pedimos “Kitchari” un plato de arroz y lentejas, muy liviano, nutritivo y fácil de digerir. El Kitchari de Pauline fué de Calabaza y el mío de Espinaca. Nos disfrutamos ese almuerzo hasta el último grano. Los siguientes dos días nos encontramos con Pauline en el restaurante, al que llamamos “nuestra oficina”. Como empleamos varias horas allí, pude observar la dinámica del lugar. Se llenaba a hora de almuerzo hasta las 3pm y luego Raj no atendía por tres horas. Durante ese tiempo, se acostaba a dormir, a descansar o a hablar con sus amigos de la cuadra tomando té; dejando las puertas del restaurante abierto y a las 6 de la tarde empezaba a atender de nuevo. Pocas veces fui a desayunar, pero su rutina en la mañana empieza a las 7 am, atiende hasta las 11am y abre de nuevo al medio día.

Después de un par de visitas al restaurante de Raj, le pregunté que si era posible tener clases de cocina con él en las tardes. Como lo había visto descansando, mi mente en estado “Producir”, pensó que fácilmente el tenía el tiempo, o mejor dicho yo estaba disponiendo del tiempo de él. El me respondió: Estamos en temporada alta, en este momento no puedo. En Julio es temporada baja, entonces con mucho gusto. Yo enseguida pensé: Cómo así que no tiene tiempo, si lo ví descansando en las tardes?. Le dije, perfecto y salí. Unos minutos después caí en cuenta del estado mental que aún me acompañaba de una vida en la que busco llenar de actividad cada segundo que tengo libre. Entendí inmediatamente, que el éxito del restaurante de Raj es el respecto que él tiene por sí mismo. Su tiempo de descanso es sagrado y estoy segura que de no ser así, él no podría estar tan presente cuando recibe los pedidos, cocina y atiende a sus clientes. Su comida es tan especial, que no necesita publicidad, no se encuentra en internet y mucho menos en las redes sociales. El restaurante siempre está lleno porque quien va por primera vez siempre vuelve y con compañía. Esa es la mejor estrategia de mercadeo.

Al siguiente día, me encontré de nuevo con Pauline y le conté que alcancé a juzgar a Raj, e incluso el pensar que era perezoso. Ella me respondió, para eso es exactamente la meditación, para que con la mente en calma, podamos ver la realidad, disolvamos la ilusión y como consecuencia dejemos de juzgar a los demás. Luego me contó una metáfora: Cuando intentes meditar recuerda que eres un conductor de un carro. Imagínate que vas manejando y de repente empieza a llover, tu activas los limpia brisas de tu carro, pero tu mirada permanece en el tráfico adelante. En ningún momento te pones a seguir el recorrido de los limpia brisas, porque si es así te vas a estrellar. Los limpia brisas son los pensamientos que llegan como una granizada cuando estamos intentando meditar. Me dió mucha risa la metáfora y empecé a mover la cabeza simulando seguir el movimiento de los limpia brisas y lo tonto que sería la hipotética situación. Pauline encontró chistosa mi reacción y las dos moviendo la cabeza empezamos a reir sin parar.

En ese momento llevaba un par de semanas sin tomarme un café, entonces al terminar de reírnos le pregunté, sabes en donde podemos encontrar un buen café, y Pauline mi nueva amiga que se conocía los sitios especiales de Rishikesh, me llevó a un nuevo lugar, en donde terminamos el día con café y brownie sentadas en la calle, observando las vacas pasar. 

El brownie que no me puede faltar!

El brownie que no me puede faltar!

Festivales y Comida 1. El Día del Pancake. Londres, Inglaterra

Tres meses antes de mi viaje a esta peregrinación culinaria, una amiga me prestó el libro “Sacred Food” (Comida Sagrada) de Elizabeth Luard que presenta, a través de recetas, la forma mediante la cual diversas culturas en el mundo relaciona la comida con sus creencias espirituales: Festivales y ceremonias se llevan a cabo durante los cambios de estación, momentos de siembra y cosecha, nacimiento y muerte de profetas, o para rendir homenaje a los elementos (aire, agua, fuego, tierra, éter), etc. 

Uno de los festivales mencionados en el libro es el Día del Pancake celebrado a finales de Febrero o principios de Marzo todos los años en algunos lugares de Europa. Esta celebración ocurre el martes anterior al miércoles de ceniza. El miércoles de ceniza marca en la religión cristiana, el inicio de la cuaresma: un periodo de recogimiento para permitir una renovación interior. Hasta hace no muchos años, de hecho cuando era niña, la cuaresma era un periodo de ayuno, que consistía en 40 días de comidas livianas y austeras. Por esta razón, el martes anterior al inicio del ayuno, era el último día de comer alimentos ricos en grasas, harina y azúcar y así gastar estos ingredientes que no se iban a usar durante la cuaresma. Una de las recetas que se ajusta a estos ingredientes es el pancake o crepe y en Inglaterra desde la edad media la forma de celebrar este día, es con una competencia corriendo con un sartén en la mano, dándole vueltas al crepe, sin dejarlo caer al piso. El nombre en inglés de esta celebración es “Shrove Tuesday”, que se traduce como, Martes de Carnaval.

Tan pronto leí el significado de este día, vino a mi mente el “Carnaval de Barranquilla” en Colombia, el “Carnaval de Rio de Janeiro” en Brasil y el “Carnaval Mardi Gras” en Nueva Orleans en Estados Unidos. Todos ellos ocurren al mismo tiempo. Me imagino que hay muchos más carnavales en otros países. Todos celebramos lo mismo, a nuestra manera!

Curiosamente, este día se aproxima a la fecha del equinoccio de primavera que es el cambio de estación de invierno a primavera en el hemisferio norte. La temperatura empieza a subir y por ello es el mejor tiempo del año para ayunar, dejar descansar este organismo que trabaja 24/7 sin parar. No es coincidencia entonces que todos los programas de “Detox” que están de moda en este momento, se sugieren durante este periodo del año.

Finalmente, la entrada de la primavera es una época del año de nuevos proyectos, empezar de nuevo, los retoños empiezan a brotar después del invierno, las flores empiezan a abrir y con sus colores nos inspiran para los nuevos comienzos. En el taoísmo y en algunas otras tradiciones místicas ancestrales, la estación de la primavera se relaciona con el Este, es decir el punto cardinal por donde vemos en la tierra salir el sol y disfrutar el amanecer. Por lo mismo, la primavera está asociada al renacer.

Después de leer acerca de este festival, supe enseguida que ese día sería la fecha en que iba a salir de Londres para emprender este viaje culinario y que lo iba a empezar en Inglaterra participando de esta celebración, como un símbolo del inicio de este nuevo proyecto, Después de todo, llevaba viviendo 10 años en Londres y nunca me había enterado del significado de esta celebración. Lo único que veía era la publicidad en los supermercados y todas las estrategias de mercadeo enfocadas en promover la compra de equipos de cocina y kits para hacer pancakes. Las abuelas se reirán de nosotros, observando como nos complicamos cuando ellas utilizaban un sartén plano sencillo, para no solo una sino muchas recetas! 

En el pueblo de Olney, Buckinghamshire en Inglaterra, las carreras con el sartén en la mano se celebran desde 1445 y son las más populares del país. Quise ir a presenciarlas, pero mi avión hacia Nueva Delhi salía a las 6 de la tarde de Londres y entonces no podía salir muy lejos de la ciudad.

El Martes 5 de Marzo, me levanté muy temprano a despedirme a mi manera: Comiendo pancakes! Uno saladito para empezar y luego uno dulcecito para cerrar. Un pedacito de pancake, untado con la yema blanda de ese huevo pochado y un poquito de guacamole es un sabor que difícilmente voy a olvidar en los Martes de Carnaval.

Después, me uní a la celebración en el Mercado Leadenhall en Londres. 

Cuando llegué a casa a recoger mis maletas, caí en cuenta que por error grabé uno de los videos en modo “Camara lenta”. Al verlo, percibí detalles que difícilmente podría notar en el video normal: los movimientos de las personas, sus expresiones. Pensé que lo mismo pasa en la vida, vamos como en una competencia, en una carrera y nos perdemos todos los pequeños detalles. Tomé mis maletas con la intención de caminar esta peregrinación en modo “Cámara Lenta”. Este fue mi regalo en el día del Pancake. 

Los dejo con este video en cámara lenta, para ejercitar la atención, la observación y la paciencia. Este año, la cuaresma ya pasó, pero ya sabemos que tenemos una excusa el “Martes de Carnaval” del 2020, para preparar un postre regional delicioso, invitar a la familia y amigos y celebrar el inicio de un tiempo de reflexión!